Proliferación de la cianobacteria Phormidium en el Rio Manzanares

  • 28 Junio 2019 |

Debido a las condiciones meteorológicas excepcionales de este año, se ha observado en el río Manzanares una proliferación más abundante de lo normal de una cianobacteria, que puede generar una neurotoxina

costra phormidiumLas cianobacterias, anteriormente denominadas como algas verdeazuladas, o cianofíceas, pertenecen a un grupo que se caracterizan por presentar células procariotas, es decir, células similares a las bacterias, y que además tienen la capacidad para realizar la fotosíntesis. De ahí la controversia en la inclusión en un grupo diferenciado entre las algas y las bacterias.

Algunas de estas cianobacterias producen toxinas, que pueden generar diversos efectos en los seres vivos. Casos muy comunes son los registrados en los embalses, en donde, es habitual que éstas sean especialmente abundantes. En los ríos suelen ser más desconocidas, aunque en condiciones favorables pueden desarrollarse más de lo que es habitual, a lo que se denomina blooms. Muy probablemente, debido a las condiciones meteorológicas de este año, más seco y más cálido de lo normal, se ha observado la proliferación abundante de una cianobacteria (Phormidium) en el río Manzanares. Phormidium es una cianobacteria frecuente, aunque poco abundante, en los ríos de la Sierra de Guadarrama, citada hace décadas, y que se conoce que en otros ríos (Francia, Nueva Zelanda y recientemente en Andalucía) han provocado, trastornos neurológicos, y en mayor concentración de ingesta, la muerte. Estas cianobacterias crecen en las rocas sumergidas a modo de costras, que cuando se desagregan de las rocas pueden acumularse en las orillas del río. El problema radica cuando los animales acceden al agua para beber y pueden ingerir accidentalmente estas acumulaciones de la cianobacteria, siendo peligroso también para los niños si están jugando con el agua y accidentalmente puedan ingerirla.

Por ello, es recomendable poner avisos para evitar que los niños y las mascotas eviten en la medida de lo posible al acceso al río para beber y/o jugar, y evitemos así cualquier riesgo de esta situación temporal.

Este hallazgo, así como su determinación y confirmación, no hubiera sido posible gracias a la desinteresada ayuda y colaboración de la Dra. Elvira Perona, especialista en cianobacterias del departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid.

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