¿Por qué se regula la escalada?

  • 08 Marzo 2019 |
  • Escrito por  Luís Navalón

La escalada, al Igual que el resto de actividades que se desarrollan en el medio natural, ocasiona un cierto impacto negativo, a veces de forma directa y otras de manera indirecta. En la mayoría de las ocasiones no es por la actividad en sí, sino por la manera en la que se desarrolla, la época elegida, el número de practicantes, el comportamiento de algunos usuarios, la dimensión temporal (intervalo, frecuencia, previsibilidad) y, especialmente, de la vulnerabilidad o rareza de los hábitats y especies afectados; es decir, cuanto más vulnerable sean las especies, mayor severidad tendrá el impacto.

Algunos de estos impactos que pueden afectar negativamente a la fauna y la flora son:

  • Impacto acústico durante el equipamiento de vías.
  • Impacto acústico y molestias por el ruido provocado por los escaladores, acompañantes y otros visitantes.
  • Abandono de cuerdas y otros materiales en la pared.
  • Modificación del entorno al retirar piedras y bloques sueltos.
  • Erosión y compactación del suelo debido al pisoteo en zonas con mayor afluencia o en terrenos especialmente frágiles.
  • Cepillado de líquenes y musgos o arranque de pequeñas plantas en grietas y repisas, algunas de gran importancia natural.
  • Alteración de los patrones del comportamiento de la fauna y otros impactos por la presencia de mascotas que acompañan a los escaladores.

Estos impactos pueden ser minimizados mediante estrategias de gestión y la elaboración de un plan de regulación que compatibilice esta actividad con la conservación del medio natural, y que se plasma en una regulación anual de la escalada.

Sensibilidad de las aves rupícolas

Existen evidencias científicas que demuestran que las molestias producidas por la escalada pueden determinar la disminución o incluso el fracaso reproductor en determinadas aves. Varias referencias describen una disminución significativa del éxito reproductor en halcones peregrinos en una zona con presencia de visitantes en relación a otras áreas libres de escalada. Es indiscutible que hay una menor diversidad de aves en los cortados con presencia continuada de escaladores que en cortados de similares características sin la presencia de éstos, pudiéndose ver rapaces a menor distancia e incluso posadas.

067 01 pollo aguila realLas especies rupícolas más sensibles a estas molestias son las aves rapaces, siendo el periodo más crítico el de incubación y durante las primeras semanas de vida de los pollos. Son varias las amenazas que se ciernen en estas épocas más sensibles como es la destrucción de la puesta o de los pollos pequeños por pisoteo de los padres, el abandono total o temporal de los nidos, de los huevos o incluso de los pollos volantones. Esta huida, aunque sea temporal, puede provocar el sobrecalentamiento por exceso de sol o el enfriamiento de los huevos cuando las temperaturas son bajas, su deshidratación, predación por otras especies, y la pérdida de cebas imprescindibles para el crecimiento de los pollos, etc. Incluso se corre el riesgo de posibles caídas de pollos volantones por la amenaza.

Las consecuencias de estas pérdidas son especialmente relevantes en las rapaces, pues son especies longevas con pocos ejemplares que empiezan a reproducirse tarde (en torno a los 5 años de edad) y con puestas de pocos huevos. La pérdida de una puesta o de territorios de cría puede tener consecuencias muy significativas en el conjunto de la población. Las molestias continuas pueden hacer abandonar definitivamente los nidos o que desestimen esas zonas para futuras crianzas, dándose el caso de renuncia a territorios y plataformas ya consolidadas. A esto hay que añadir que el incumplimiento de la normativa en cuanto a la apertura de nuevos itinerarios de escalada, pues se han constatado molestias en zonas que se ocuparon al trasladarse determinadas parejas por la presión de la escalada.

No todas las especies están afectadas de la misma forma por la presencia de escaladores o senderistas. Algunas toleran cierto grado de acercamiento, mientras que otras son más sensibles, levantando el vuelo en cuanto ven alterada esa tranquilidad. En cuanto a las fechas, se da la coincidencia que la época más crítica para el cortejo, la incubación, cría y vuelo de los pollos de estas especies, coincide con la mejora en las condiciones climatológicas que animan a los escaladores a desarrollar su actividad. En función de la especie las fechas varían, aunque en términos generales se puede decir que comienza a principios de año y se extiende hasta el verano, incluso hasta septiembre en determinadas aves, en función siempre de cómo venga el año en cuanto a las condiciones meteorológicas.

Aunque se tiende a generalizar en cuanto a la distancia mínima de seguridad a la que se desaconseja aproximarse, en el Parque Nacional se ha tenido en cuenta cada nido en particular, pues si bien la exposición de algunos les hace más sensible, la orografía de las paredes en las que se instalan ciertos nidos o la orientación respecto de las vías de escalada permite un mayor acercamiento sin que las aves tengan contacto visual o acústico con los escaladores. Independientemente de estas circunstancias, sí se puede afirmar que es fundamental que no se escalen vías que estén a la altura o por encima de los nidos.

Ante este panorama se han tenido en cuenta las tres especies rupícolas más significativas. Para ello se ha contado con la colaboración de agentes forestales, informes técnicos de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Centro de Investigación, Seguimiento y Evaluación Sierra de Guadarrama, publicaciones científicas y comunicaciones personales, tanto desde el ámbito científico como de escaladores comprometidos con la conservación. Se han tenido en cuenta el registro de 91 nidos o plataformas de varias especies: buitre leonado, halcón peregrino y águila real. Este año se han seguido con especial atención estas tres especies. En la siguiente tabla se especifican las parejas y las plataformas seguidas:

Especie

Número de parejas

Número de plataformas

Halcón peregrino

7

10

Buitre leonado

6

6

Águila real

1

2

Total:

12

18

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