Geología y litología

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Cuerda Larga desde PeñalaraLa Sierra de Guadarrama posee una elevada diversidad geológica, en cuanto a su composición y origen. Alberga desde rocas muy antiguas, de hace 500 millones de años, como el gneis, hasta acumulaciones sedimentarias más recientes, como por ejemplo los sedimentos que deposita la red hidrográfica – limos, arenas y gravas – o acumulaciones de bloques como los testigos del glaciarismo durante el Cuaternario, que modeló el paisaje en forma de circos, morrenas y lagunas de alta montaña. Además, es muy relevante el batolito granítico de La Pedriza, constituido como Punto de Interés Geológico y Reserva de la Biosfera, tratándose de una formación única y singular de la Península Ibérica.

Aunque estos enclaves pertenecen actualmente al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, su primer estatus proteccionista se remonta a 1930, cuando La Pedriza junto a la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara se declararon como Sitios Naturales de Interés Nacional.

Historia geológica

Durante el Paleozoico, entre 380 y 280 millones de años, se produjo un acontecimiento global de génesis de montañas, la orogenia Hercínica, ocasionada por el choque de las placas tectónicas. Este proceso geológico originó la formación de cordilleras, y consecuentemente la formación de muchas rocas de la Sierra de Guadarrama, como el granito. Los gneises son de origen anterior, aunque debido al proceso de génesis quedaron expuestas en la superficie terrestre. Durante el Mesozoico (252-72 millones de años), se produce una erosión casi completa del sistema Hercínico, originándose las rocas sedimentarias - arenas, calizas y dolomías -, apareciendo de nuevo un mar de carácter tropical. Al final de la era mesozoica empieza otro proceso de formación de montañas, la orogenia Alpina, hace unos 80 millones de años.

La Sierra de Guadarrama se formó en esta última orogenia, produciéndose un levantamiento del Sistema Central, a modo de bloques hundidos y levantados (Graben y Horst) como consecuencia del choque de las placas africana e Ibérica.

Posteriormente su produce de nuevo erosión de las montañas, configurándose la red hidrográfica de la Sierra de Guadarrama y la deposición de sedimentos. Estos procesos junto a la acción glaciar del Cuaternario y procesos periglaciares– desde hace 2,6 millones de años y hasta la actualidad -, ha originado el relieve actual de la Sierra de Guadarrama, como por ejemplo el macizo de Peñalara y Cuerda Larga.

Tipos de rocas

El sustrato geológico de la Sierra de Guadarrama está formado por diferentes tipos de rocas y de muy diverso origen - plutónicas, metamórficas, sedimentarias y filonianas -. En general, son rocas muy antiguas –del  Paleozoico y Mesozoico – siendo las más antiguas los gneises, mármoles y esquistos.

Rocas metamorficas

El gneis es una roca metamórfica, que debido a muy altas temperaturas y presiones en el interior de la corteza terrestre, los  minerales originales han sufrido muchos cambios. Los minerales que la componen son cuarzo, feldespatos y micas, similares a las del granito, pero en bandas delgadas de diferente composición. En ocasiones aparecen glándulas y cristales de feldespato o cuarzofeldespáticos – porfiroblastos – denominándose gneises glandulares.

Son los dominantes en la Sierra de Guadarrama, tratándose de unas de las rocas más antiguas, originadas hace unos 450 millones de años.

En cuanto a su origen, los gneises de la Sierra de Guadarrama son del tipo ortogneis, es decir, de origen  ígneo o magmático, y no sedimentario. El ortogneis glandular es el predominante en el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Siete Picos, Cuerda Larga y Montes Carpetanos, incluyendo los Valles del Lozoya y Eresma, están formados mayoritariamente por este tipo de roca.

Otra roca metamórfica, aunque menos abundante que la anterior son los esquitos. Su composición principal es la mica, y otros minerales como cuarzo y feldespato. Esta roca se caracteriza por su esquistosidad, propiedad de fracturarse en planos irregulares más o menos paralelos. Aparece con frecuencia en el valle medio y bajo de la fosa del Lozoya, siendo más frecuente hacia el Noreste de la Sierra de Guadarrama. Como asociación a los esquistos micáceos aparecen otros minerales como granates y estaurolita.

Existen pequeños afloramientos puntuales de mármoles, como los del macizo de Peñalara, cuyo origen es calizo – por lo que su composición predominante es el carbonato cálcico - , y suele estar asociado con una flora basófila muy singular.

El metamorfismo de todas estas rocas está asociado a la llamada Orogenia Hercínica, a una profundidad de más de 30 km, presión de unos 10 kb y con temperaturas sobre los 750°C.

Rocas plutónicas

Granitos de la PedrizaLos granitos de la Sierra de Guadarrama son rocas ígneas que se formaron durante el Carbonífero, en la Orogenia Hercínica. Su formación es debida a la solidificación del magma en la corteza terrestre. Su enfriamiento, lento y en profundidad, origina cristales de minerales. Este tipo de roca, junto con el gneis, son las rocas predominantes de la Sierra de Guadarrama.

El granito se compone de cuarzo, feldespatos y mica – generalmente biotita - , aunque también otros minerales. En función de la composición de minerales, y de la temperatura, se clasifican los granitos, predominan en la Sierra de Guadarrama leucogranitos y monzogranito. Los leucogranitos se localizan en Siete Picos, La Cabrera y La Pedriza, siendo los de la Pedriza leucogranitos de grano grueso y de coloración clara, con concentración variable de biotita, que por oxidación de ésta el granito adquiere una tonalidad rojiza.

Rocas filonianas

Las rocas filonianas se originan en el interior de la corteza terrestre, por solidificación del magma que asciende por grietas o fisuras, hacia el exterior. Suelen formar intrusiones tabulares, siendo de dos tipos: diques y filones. En general se trata de rocas ígneas intrusivas.

En la Sierra de Guadarrama aparecen rocas  filonianas en La Pedriza, a modo de diques dentro de la masa de roca granítica.

Rocas sedimentarias

Las rocas sedimentarias están formadas por la acumulación de sedimentos, con un proceso posterior de compactación, consolidación y estructura más o menos consolidada. Hasta el final del Cretácico, se sedimentaron arenas, calizas y dolomías en las costas y mares tropicales que existieron por aquél entonces.

En la Sierra de Guadarrama se distinguen tres tipos de rocas sedimentarias: margas, calizas y dolomías, de edad Cretácica. Las margas son rocas sedimentarias compuestas por una mezcla de calcita (carbonato cálcico) y sedimento fino, generalmente arcilla. La caliza es otro tipo de roca sedimentaria compuesta por calcita (carbonato cálcico con estructura cristalina romboedral). Las dolomías son rocas sedimentarias formadas por dolomita – mineral formado por carbonato cálcico y magnesio.

Este tipo de rocas se localizan en fondos de valles, como en Pinilla del Valle, que por acción de la erosión fluvial han quedado expuestas en la superficie. También se encuentran en la vertiente sureste de la Sierra de Guadarrama.

Asociadas a procesos de erosión, transporte y sedimentación fluvial, destacan las formaciones fluviales del Cuaternario - gravas, limos y arenas -de las terrazas y llanuras de inundación fluvial.

Otros procesos que han originado el relieve de la Sierra de Guadarrama han sido los procesos glaciares y periglaciares del Cuaternario. Se trata más bien de procesos sedimentarios, y no de formación de rocas ya que se encuentran sin consolidar. Estos procesos de gran intensidad en épocas más frías - en periodos de glaciaciones -, han sido importantes en la configuración del relieve y paisaje de la Sierra de Guadarrama. Dentro del Parque Nacional cabe destacar el glaciarismo del macizo de Peñalara, con sus circos, morrenas y lagunas de origen glaciar. Actualmente el periglaciarismo sigue activo en las cumbres de la Sierra de Guadarrama.