Cercedilla

Caminería histórica del Valle de la Fuenfría y Puentes Romanos - Cercedilla

Calzada romanaEl Valle de La Fuenfría ha sido probablemente utilizado desde la prehistoria como vía de comunicación entre ambas mesetas. Con el paso de los siglos se fue desarrollando en él una densa red de caminos que constituyen un interesante Patrimonio Histórico dentro de un medio natural de gran valor ambiental.

La Calzada, la vía más antigua que recorre el Valle de la Fuenfría se remonta a época romana. Durante muchos tiempo los historiadores especularon sobre cuál fue el puerto utilizado por los romanos para atravesar la Sierra: Navacerrada, Guadarrama o La Fuenfría, ya que la descripción del tramo Titulcia-Miacum-Segovia, correspondiente a la vía nº 24 del Itinerario de Antonino, no permitía localizarlo con seguridad. (*Itinerario de Antonino: recopilación de todas las vías del Imperio realizada en el siglo III bajo el mandato de Diocleciano). La aparición en 1910 de un miliario romano, conservado en el Museo Arqueológico Nacional, junto al puente de la Venta, despejó todas las dudas al respecto. (*Miliario romano: o piedra miliar, es una columna que se colocaba en el borde de las calzadas romanas para señalar las distancias cada mil passus, es decir cada milla romana-unos 1481 metros). Así pues, se trata de un segmento de la Vía XXIV del Itinerario de Antonino que unía Toledo con Segovia, pasando por las estaciones viarias de Titultia y Miacum. La opinión generalmente admitida data la construcción inicial de la calzada en el siglo I d.C. Se conservan tramos en buenas condiciones. Su recorrido empieza en Las Dehesas, supera el Puerto de La Fuenfría, prolongándose en la provincia de Segovia. Los restos visibles consisten en un camino empedrado muy mal conservado, con un ancho variable – resultado de sucesivas reformas y ampliaciones- entre los 3,5 y los 14 m. Los bloques irregulares de granito y gneis, con un espesor medio de 30 cm, forman tres nervios longitudinales: dos laterales y uno central, que a veces se cruzan con otros transversales, rellenándose las bandas y recuadros resultantes con piezas de menor tamaño.

En la Edad Media, surgió otro itinerario para el tránsito de ganado por el lado occidental del valle, conocido como Camino Viejo de Segovia, existiendo muchas posibilidades de que esta ruta coincidiera con la variante madrileña del Camino de Santiago.

Durante el reinado de Felipe V, entre los años 1721 y 1729, se acondicionó la denominada Calzada Borbónica, para facilitar el acceso desde Madrid al recién creado Palacio de La Granja de San Ildefonso. La culminación de éste último conjunto tuvo una gran importancia para Cercedilla, que pasó a convertirse en parada imprescindible para la comitiva regia y la Guardia de Corps de monarca, de tal forma que hubo una completa renovación de la Calzada y los puentes romanos, rectificando en parte su recorrido. Este camino empedrado sigue un trazado más directo por el fondo del valle hasta el puerto con una mayor pendiente que la Calzada romana con la que coincide en algunos tramos, llegando a alcanzar un desnivel de 400 metros.

A principios del siglo XX, los aficionados a la montaña abrieron nuevas rutas en la zona, siendo el más conocido el llamado Camino Schmid. Camino que toma este nombre porque fue trazado por Eduardo Schmid en 1926, con el objetivo de unir el Puerto de Navacerrada con el Albergue que la Real Sociedad Española de Alpinismo de Peñalara tenía en el Valle de La Fuenfría.

En el primer tercio del siglo XX, se construyó la Carretera de la República, también denominada Camino de Prieto o de Puricelli, que actualmente es una pista forestal que coincide en parte con el sendero de gran recorrido GR-10. El nombre Puricelli, corresponde a la empresa que realizó las obras de una carretera que uniría Madrid y Segovia. Los trabajos se emprendieron en 1931, quedando paralizados en 1936 al comenzar la guerra civil. El trazado se iniciaba en los aledaños de la estación de ferrocarril, siendo parte de este tramo el que hoy conocemos como camino Puricelli. Otro trecho se inició en el Puerto de La Fuenfría llegando hasta la pradera de Navarrulaque, uniéndose posteriormente ambos tramos como pista forestal a finales de los años 60.

En concordancia con el antiguo trazado de la calzada romana se levantan cuatro puentes:

El Puente del Molino o del Reajo está compuesto por un arco de 6,5 metros, de mampostería vista reforzado por sendos contrafuertes de planta semi-hexagonal. Estos contrafuertes se repiten en número de seis en la fachada oriental, donde contribuyen a reforzar los estribos del puente, que se prolongan en un muro de excepcional longitud.

El Puente de La Venta , presenta características similares, aunque la altura y la luz son más reducidas con solo 5 metros, transformándose el arco en una bóveda de cañón. Se puede decir lo mismo de los Puentes del Descalzo y de Enmedio que son muy semejantes a los anteriores, especialmente el esviaje de las bóvedas de soporte, muy sesgadas con respecto al río, para suavizar los quiebros de la calzada que los cruza oblicuamente.

Los puentes están ubicados en tramos desocupados de la calzada y muestran todavía su firme original en continuidad con el de aquella, ofreciendo así mismo un mejor estado de conservación debido a recientes restauraciones.

La calzada y los puentes romanos de Cercedilla fueron declarados Conjunto Histórico Artístico y Arqueológico Nacional en 1983.

Iglesia Parroquial de San Sebastián - Cercedilla

Está situada en lo más alta del casco antiguo, en el núcleo primitivo del pueblo. Se distingue claramente la secuencia de los elementos que componen el edificio: la torre, la nave con pórtico y la capilla bautismal, y el crucero con la sacristía y la capilla del Cristo de la Clemencia. No se sabe con certeza cuando se empezó a construir, los restos más antiguos conservados (el basamento de la torre y los muros exteriores del primer tramo de la nave y de la capilla) pueden remontarse a los siglos XII o XIII. La nave y el cuerpo superior de la torre no se debieron realizar hasta finales del siglo XV o principios del XVI, como se deduce de las bolas aplicadas en las cornisas del campanario.

Un elemento común a todo el templo es el magnífico solado de piedra, que cubre nave y transepto formando una retícula de losas graníticas apoyadas de tres en tres sobre nervaduras del mismo material. La torre, con planta cuadrada, constituye sin duda el elemento más antiguo, siendo su parte inferior-de mampostería vista con esquinales de sillería- completamente maciza, lo que parece insinuar un posible uso original defensivo; el cuerpo de campanas, marcado al exterior con una cornisa decorada con bolas.

El cuerpo de la nave consiste en un espacio rectangular, delimitado a los pies por un antiquísimo muro de mampostería vista. El interior está dividido en cuatro tramos iguales por medio de tres arcos fajones semicirculares, sin contar el que da paso al crucero. Destaca el retablo de estilo Churrigueresco que decora la cabecera de la iglesia.

Molinos - Cercedilla

Son dos molinos harineros, anteriores al siglo XVIII, ambos situados en el cauce del río de la Venta.

El primero, situado aguas arriba, en los límites del casco urbano, aunque muy transformado al cambiar su uso, presenta todavía el aspecto de una construcción tradicional con muros de mampostería vista, dinteles y alféizares monolíticos en los huecos y estructura interior en madera.

El segundo, ubicado más abajo, y resultado de las sucesivas modificaciones efectuadas durante los dos últimos siglos que lo transformaron en un edificio de planta rectangular y cuatro pisos. Los tres primeros en mampostería y el cuarto enfoscado y encalado.

No se conserva la maquinaria de ninguno de los dos.

Estación de Ferrocarril - Cercedilla

En 1888, se inauguró el nuevo trazado ferroviario de Villalba a Segovia, que había sido concedido cuatro años antes a la compañía de Caminos de Hierro del Norte, y que tenía parada en la nueva Estación de Cercedilla. Este medio de transporte tuvo una trascendental importancia para el desarrollo futuro del lugar, tanto para que los habitantes de Cercedilla se trasladaran a Madrid, como para hacer posible que los madrileños conocieran los atractivos de la Sierra de Guadarrama.

Cercedilla presenta una gran cantidad de edificios ferroviarios adscritos a dos trazados diferentes: el correspondiente a la línea entre Villalba y Segovia, y el Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama, que tiene su origen en Cercedilla.

A la primera, corresponden las construcciones más antiguas: la estación propiamente dicha, la casa de empleados de los Ferrocarriles del Norte, la del sobrestante, y puentes como el de la Iluminaria, mientras que a la segunda hay que adscribir la estación de Navacerrada, y los apeaderos de Camorritos, Collado Albo y Siete Picos.

La estación de Cercedilla, inaugurada en 1888, presenta las características propias de las construcciones ferroviarias de finales del siglo XIX. El edificio de dos pisos de altura se dispone en paralelo a la vía, con una cubierta a dos aguas que permite aprovechar el espacio bajo la misma para crear una tercera planta, justificada por razones estéticas y compositivas. Construcción realizada en muros de mampostería concertada reforzados con ladrillo.

La mayor parte de las construcciones del Ferrocarril Eléctrico a Navacerrada se realizaron tras la guerra civil, pues cuando se inauguró la línea, el 12 de julio de 1923, solo existía la estación de Siete Picos donde se ubicaba la Casa de Máquinas responsable de suministrar energía al tramo superior del trazado, resolviéndose las paradas de Cercedilla y Camorritos con unos apeaderos provisionales de madera, que se convirtieron en edificaciones definitivas en 1944.

Fuentes - Cercedilla

Dada la riqueza hidrológica de Cercedilla, no sorprende la abundancia de fuentes y manantiales consignados en la villa. La Fuente del Bolo, construida en el siglo XIX, está formada por dos piletas labradas en roca granítica, adosadas a la pared de contención, formada por gruesos bloques de sillería. La situación de la fuente está señalada por la presencia de una gran bola herreriana que preside la fuente. El Caño de los Rincones, construida en el siglo XIX, presenta un único pilón rectangular formado por grandes losas de granito y rematado por un gran frontispicio monolítico trapezoidal. La fuente del Tomillar, junto al Puente del Reajo, consiste en un gran pilón monolítico, adosado a un muro y flanqueado por dos bancos graníticos.

Lavadero - Cercedilla

Fue construido en 1945, en las inmediaciones del arroyo de la Teja o de Abajo. Concebido como un pequeño edificio de planta rectangular con cubierta a tres aguas para su utilización como lavadero público cubierto. En su interior se encuentra una gigantesca pila de lavado, formada por un grueso muro de mampostería rematado mediante grandes piezas de granito tallado. Fue un importante lugar de encuentro en la época. Aún disponiendo de agua corriente en las casas, se siguió utilizando por las lavanderas hasta finales de los años 60. Rehabilitado en 2005, ahora tiene un uso como sala de exposiciones y centro multifuncional.

Central eléctrica municipal

La Central eléctrica municipal se construyó en 1925, junto a la carretera de las Dehesas, y junto con la Hidráulica del Guadarrama, suministraba fluido al pueblo. Fue construida en muros de mampostería y teja plana en la cubierta. Conserva en su interior la maquinaria con la que se generaba electricidad para el alumbrado público. Posteriormente se añadió un motor de barco para ayudar a la turbina "Pelton" cuando la fuerza del agua fuera insuficiente.

En la actualidad, el edificio cuenta con una maqueta interactiva del funcionamiento de la turbina "Pelton", un video explicativo y un panel interactivo del ciclo hidrológico del agua.

Umbráculo de las Berceas

Premio Nacional de Arquitectura 1978.

El Parque de las Berceas está situado al final de la carretera de las Dehesas. El Edificio conocido como el "Umbráculo", inaugurado en 1979, está concebido como una arquitectura de jardín, a modo de una pérgola continua bajo la que se sitúan, sobre un basamento de mampostería, varios pabellones longitudinales cerrados, independientes y paralelos, realizados con paredes de madera y cristal y cubiertos con planchas onduladas. El elemento de mayor interés reside en la pérgola realizada mediante piezas de madera barnizada cuadrangular. Esta madera fue obtenida de árboles del mismo bosque.

Embalses de las Berceas y Navalmedio

El embalse de las Berceas, situado en el Valle de la Fuenfría, consiste en una presa de gravedad que recoge las aguas del río de la Venta y del arroyo del Cerro Malo, que vierte directamente a la misma. Se construyó en 1958 por el Ayuntamiento de Cercedilla, con el fin de garantizar el suministro de agua a la población.

El embalse de Navalmedio, acumula las aguas del río homónimo, afluente del Guadarrama. Se construyó en 1964 con el fin de abastecer a los pueblos de la sierra, y entró en servicio en 1969. Debido a la difícil topografía del terreno exigió la construcción de dos diques de cierre en ángulo, separados por un pequeño cerro, ejecutados en hormigón.

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