Navacerrada

Iglesia Parroquial de la Natividad de Nuestra Señora - Navacerrada

Situada en lo alto de un cerro, en el extremo norte del casco antiguo. Se trata de una edificación del siglo XVI, de mampostería en su cuerpo principal y sillería en la torre, que sufrió importantes obras de restauración en el siglo XVIII, sobre todo en las cubiertas. En el siglo XX, se llevaron a cabo obras que supusieron una transformación casi total de su interior.

La torre de planta rectangular, está formada por tres cuerpos superpuestos separados por impostas. Los huecos del campanario son de medio punto, abriéndose dos de ellos en el frente oeste y uno en los restantes. Del interior, cabe destacar la bóveda barroca que cubre la nave y el coro en madera que se apoya sobre columnas toscanas. La pila bautismal, de granito, corresponde al siglo XVI, tiene decoración en bolas en la parte superior del fuste.

Fonda Real - Navacerrada

Durante el siglo XVII, Navacerrada estuvo bastante bien relacionada con el entorno en cuanto a comunicaciones; contaba con el camino del Real de Manzanares, del que arrancaba el que por los Molinos y el Puerto de la Fuenfría, llegaba al Real Sitio de San Ildefonso y Segovia, ruta que fue utilizada hasta que se construyó el Camino de Navacerrada en 1788. En esta carretera, en los terrenos llamados del “Valdío”, comprados por Felipe V en 1718, se levantó un mesón en el lugar que actualmente se halla la ambientada “Fonda Real”, posta donde se cambiaban las mulas y en la que llegó a hospedarse Felipe V. En esta casa de postas, los reyes hacía parada en su camino hacia la Granja. Contaba con “doscientos pesebres, un buen descargadero para acémilas y cubierta para doce carruajes con gran patio; habitaciones para huéspedes, un lugar común, una gran cocina, despensa y comedor”. La construcción del inmueble ocasionó un pleito entre Cercedilla y Navacerrada ya que los dos municipios querían tener parte en los trabajos; decidiendo el Rey finalmente la concesión al municipio de Navacerrada.

Industria de la Nevería - Valle de la Barranca

En el siglo XIX, se estableció en el Valle de la Barranca la industria de la “Nevería”. En 1864 cuenta Casiano del Prado, que en los ventisqueros de la zona de las Guarramillas, se cubría hacia el mes de marzo con hojas y estiércol la nieve que había caído durante el invierno y de este modo se preservaba, conservándola como bloques de hielo que posteriormente recogían y transportaban en carros de bueyes a Madrid, para la fabricación y conservación de los refrescos; hacía 1861 era vendida a veinte reales la arroba. Antes de la construcción de la carretera de Navacerrada, los principales neveros utilizados eran los ventisqueros del Ratón y del Algodón, pero posteriormente, una vez abierta esta, se construye un camino de carretas que “subía haciendo eses por la ladera de la primera Guarramilla, frente al puerto de Navacerrada y llegaba hasta la Bola del Mundo; este camino, llamado de los Neveros, se transformó para servir de acceso a las instalaciones de la TVE”.

Embalse de Navacerrada:

La construcción del embalse se inicia en 1963, terminándose en 1968; con una capacidad máxima de 11 hectómetros cúbicos, regula la cuenca del río Guadarrama.

Fuentes

Una de las señas de identidad de Navacerrada son sus espléndidas fuentes; la Fuente de la Canaleja, cuyo aspecto peculiar la integra totalmente en el entorno o la Fuente de los Ángeles, ornamentada con motivos angelicales.

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