Seguimiento en Peñalara

larva parteroComo cada año, realizamos el seguimiento de anfibios en los humedales de Peñalara, donde hacemos conteos de todas las especies en todos los sectores de charcas. Este intenso seguimiento desde hace más de 15 años nos permite conocer las tendencias poblacionales de las 9 especies presentes en el macizo de Peñalara.

Los humedales están organizados en 28 sectores con un número variable de charcas en cada uno de ellos, llegando a sumar 242. La mayoría de estas charcas son temporales y se secan en verano, otras, como la Laguna Grande, la Laguna de los Pájaros, la Charca de la Mariposa y varias charcas más pequeñas dispersas en distintos sectores, son permanentes.

Las especies presentes son el sapo partero común (Alytes obstetricans), el sapo común (Bufo spinosus), el sapo corredor (Bufo calamita), la rana verde (Pelophilax perezi), la rana patilarga (Rana iberica), la ranita de San Antonio (Hyla molleri), la salamandra común (Salamandra salamandra), el tritón jaspeado (Triturus marmoratus) y el tritón alpino (Mesotriton alpestris).

Los conteos de todas las especies se centran en puestas de huevos (para las dos especies de Bufo) y en las larvas (resto de especies) y utilizamos categorías para determinar la abundancia máxima anual de cada especie en cada masa de agua. Visitamos cada charca hasta 6 veces al año, pudiendo así abarcar las estaciones reproductivas de todas las especies, y el pico de abundancia máxima de cada una de ellas.

Muchos de los cambios que hemos observado en la comunidad de anfibios se deben a la quitridiomicosis, que ha afectado gravemente a varias especies. Así, el sapo partero pasó de ser la especie más abundante a prácticamente desaparecer. A su vez, la desaparición de esta especie de la mayoría de las masas de agua ha permitido la expansión del sapo común a más charcas y lagunas, aunque al mismo tiempo está disminuyendo en abundancia por culpa de la enfermedad.

Otro de los grandes cambios ha sido la rápida expansión del tritón alpino. Esta es una especie originaria del norte peninsular, presuntamente introducida a finales de los 80 en Peñalara. El tritón alpino no sólo compite con otras especies y depreda sobre ellas, sino que además actúa como vector del hongo patógeno, transportándolo de unos puntos a otros, dado que es muy resistente a la enfermedad.

Por último, el aumento de las temperaturas de las últimas décadas ha propiciado la colonización de las zonas altas de las especies más propias de zonas del pie de la sierra, como la ranita de San Antonio.

En este vídeo podéis ver algunas imágenes del trabajo de muestreo en los humedales de Peñalara y de varias especies de anfibios que los habitan.

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