Tesis sobre el corzo en la Sierra de Guadarrama

presentacion tesis

El seguimiento de las poblaciones de corzo en la Sierra de Guadarrama lleva desarrollándose desde el año 1997 a través de diferentes proyectos de investigación llevados a cabo por la Consejería de Medio Ambiente, Administración Local y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, tanto en el Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, la Reserva Regional de Caza de Sonsaz y el Parque Nacional. Estos estudios no sólo han sido aplicados en la gestión de este pequeño cérvido, sino que también han sido orientados a potenciar su papel como excelente indicador del estado de conservación de los ecosistemas de estos espacios protegidos. Además, los numerosos datos recopilados sobre la genética de esta especie en la zona han puesto de manifiesto el importante papel que la Sierra de Guadarrama tuvo en la época de las glaciaciones, en lo que a conservación del corzo y de otros vertebrados se refiere.

Todas estas investigaciones en las que se ha basado la tesis doctoral, son producto de un trabajo en equipo de carácter multidisciplinar, lo que ha propiciado que sean directamente aplicables en diferentes campos relacionados con la conservación y la gestión en el Parque Nacional.

Entre los objetivos principales se planteó caracterizar los ecotipos de corzo de la Sierra de Guadarrama en función de su morfología, coloración y estructura genética, comparándolos con las tres subespecies descritas sobre estas bases durante el siglo XX en la Península Ibérica, contribuyendo así al conocimiento de la filogenia de la especie. Además, el uso de metodologías relativamente recientes para la detección del estrés poblacional, ha potenciado el papel del corzo como indicador de impactos relacionados con las perturbaciones humanas, el estado sanitario o la alteración de hábitats.

medidas corzoLos resultados principales señalan que las poblaciones de corzo muestran una alta variabilidad en la Sierra de Guadarrama. Los análisis genéticos realizados reflejaron cada una de las dos etapas más relevantes en la reciente evolución de la especie en esta zona. Por un lado, las etapas glaciales e interglaciares del Pleistoceno han propiciado una alta variabilidad, aportando ejemplares procedentes de Europa que se han mezclado con los que quedaron aislados en la Sierra durante la Edad de Hielo. Por otro y paradójicamente, la huella genética también ha reflejado las fuertes reducciones sufridas por la población durante el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, debido a la gran deforestación de la Sierra por el consumo de leña y por el fomento de la ganadería ovina.

Además, los análisis fisiológicos llevados a cabo en las poblaciones del Parque Nacional indican que la respuesta de estrés en las poblaciones de corzo está influida fundamentalmente por la alteración de los hábitats, principalmente las masas de pinares de repoblación y la interacción de éstos con la ganadería extensiva. Sin embargo, la caza o los diferentes niveles de parasitación encontrados no supusieron un aumento de estrés en los ejemplares analizados, lo que contribuye a concluir que la población de corzo del Parque Nacional tiene un buen estado sanitario en general.

El trabajo además, ha servido para validar algunas metodologías novedosas así como para establecer nuevas pautas para la correcta gestión de las poblaciones de corzo en particular y de los ungulados de la Sierra de Guadarrama en general.

Largo y difícil camino, que como casi siempre nos ha llevado a lugares interesantes…

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